Parte IV
NIETZSCHE Y LOS FILÓSOFOS
INTRODUCCIÓN
KARL JASPERS
KARL LÖWITH
HENRI LEFEBVRE
FRANZ HINKELAMMERT
GILLES DELEUZE
GIANNI VATTIMO
CONCLUSIONES
Introducción
Para poder comprender al fenómeno Nietzsche y de cómo sus ideas fueron tratamiento obligado para cientos de filósofos es necesario introducirnos en el pensamiento occidental que estos filósofos expresan y para ello debemos saber cómo "interpretaban" e "interpretan" o cómo se entiende, usando una terminología no hermenéutica, a Nietzsche. Fueron tantos los tópicos tratados por Niezsche que nadie lo pudo abarcar en su totalidad. Y fueron tanto los que lo abordaron, que es imposible siquiera hacer una lista de ellos. Por eso, cualquier intento de entender lo que Nietzsche nos dejó a través de sus exégetas es problemático, y por ello es que se trata en este trabajo de lograr una aproximación, un modo de abordar el pensamiento nietzscheano desde la subjetividad de cada uno de los que lo trataron de explicar y que, además, habrá que contextualizar filosófica, social y políticamente. También habrá que entender por qué a la mayoría, o a casi todos, se les escapó que era esquizofrénico en su pensamiento, o por lo menos, que el eje de su filosofía pasaba por la destrucción, del otro o de su sí mismo.
Hay que agregar que ninguno de los filósofos que han tratado el pensamiento nietzscheano tuvo en cuenta que Nietzsche, además de la migraña que lo aquejaba desde niño, sufría de alucinaciones visuales y auditivas. La soledad profunda, el deambular, la afectividad plana, la bizarría y la depresión, la grandiosidad en sus planteos y las ideas fijas, su yo desestructurado y sus profundas reflexiones existenciales, son síntomas de la esquizofrenia. Una esquizofrenia que desde la adolescencia o quizás antes estuvo presente con sus pródromos y que a lo largo de sus trabajos fue expresando en el papel. En la segunda parte de este trabajo están expuestos los argumentos que demuestran su padecimiento. El problema que hay para entender esto, es que aún hoy los síntomas de la esquizofrenia no se conocen, como conocemos el de la gripe, varicela, gastritis, etc. ¿Por qué no nos han llegado estos síntomas, reconociendo la Organización Mundial de la Salud que el uno por ciento de la población la padece? Hemos analizado la cuestión en la primera parte. Quizás sea la confluencia de varios factores, como los paradigmas dominantes que impiden la identificación y el tratamiento adecuado, por los intereses económicos y corporativos, quizás porque todavía es tabú la enfermedad, como en el siglo en que vivió Nietzsche.
A pesar de la esquizofrenia o por la esquizofrenia, Nietzsche fue un genio que pudo desarrollar temas que estaban velados en nuestra racional sociedad occidental Pero habrá que debatir qué ponemos de un lado y qué de otro: qué del lado de la genialidad y qué de la esquizofrenia. Pero además de la genialidad y la enfermedad, una tercera variable aparece como determinando los contenidos ideológicos de sus escritos, y es la cultura de la dominación en la que se crió, educó y reflejó en su visión de la sociedad. No cabe duda que la apología a la dominación, a la destrucción y desprecio del otro, el misticismo crítico, cierto análisis del tiempo y la historia, las ambigüedades, (uno de los síntomas de la esquizofrenia que a nivel social se expresa en el doble discurso) son elementos que habrá que poner de un lado, y en todo caso, el análisis edulcorado de sus exegetas que no comparten su ideología pero que obviaron estos tenebrosos aspectos del pensamiento nietzcheano tendremos que incorporarlo como síntoma de una sociedad que busca su autodestrucción.
En la primera parte de este trabajo se aborda la enfermedad esquizofrenia para que los que no somos parte del mundo de la salud mental sepamos de qué estamos hablando. Y hemos planteado la necesidad de discutir:¿porque los sociólogos no formamos parte de equipos de salud mental? Hay una respuesta inmediata, aunque incompleta: el sector de la salud que está socialmente reconocido y habilitado como máxima autoridad para entender en psiquiatría es la medicina organicista, y es a través de lo que ese segmento de la ciencia médica estudia que se determina el tratamiento de los enfermos psiquiátricos. Hay otros paradigmas que toman a lo social como claramente determinante en el desarrollo de la enfermedad, pero son marginales.
En esta parte se exponen las lecturas que seis autores han hecho de Nietzsche. Han quedado afuera muchos, algunos tan importantes como los que he seleccionado. Es una elección subjetiva: los criterios personales son más fuertes que las argumentaciones sociológicas o filosóficas. Jaspers, Löwith, Lefebvre y Deleuze son autores que han tenido fuerte influencia en la formación los jóvenes de los 60 y 70. nos ha transcripto en una versión muy personal y sociológica el pensamiento nietzcheano, Gianni Vattimo es un representante contemporáneo de la escuela hermenéutica que tiene a Nietzsche como numen inspirador y Franz Hinkelammert es un alemán que tiene una mirada latinoamericana para entender lo que Nietzsche representa en la filosofía de la globalización. Estos seis autores ya nos presentan un panorama complejo y seguir con otros autores sería hacer la cuestión más difícil de entender. Los seis nos dan un panorama de la amplia gama de enfoques que Nietzsche genera. Además fueron y son lo suficientemente reconocidos en el mundo intelectual como para que lo que ellos escribieron y escriben tenga influencia plena en el pensamiento occidental y generen una especie de confianza en quien aborda la lectura de los textos de Nietzsche.